La resolución de la Organización de Estados Americanos OEA de terminar con la suspensión de Cuba no fue fácil. A la medianoche de ayer no había acuerdo. Probablemente algunos presidentes reaccionaron de madrugada e insistieron a sus cancilleres sobre el tema, de gran expectativa política continental: ahora ya tenemos una realidad distinta en Las Américas.
No ha sido del gusto de uno de sus actores principales – del comandante Fidel Castro – que ve así a algunos amigos y ‘enemigos’ desarmar uno de sus blancos retóricos preferidos. Pero si Cuba no tenía interés explícito, también para Estados Unidos no fue nada fácil – después de todo son más de cuarenta y cinco años de líos con Cuba – que fue ‘suspendida’ en la 8ª Asamblea – ésta es la 39.
Significa también mejores condiciones para una eventual transición en Cuba hacia un modo de vida y hacia un sistema político contemporáneo. Es también una posibilidad más para la propia OEA que marca su rol en la historia del continente. El más feliz entonces, por lógica, en primer lugar, debe ser José Miguel Insulza, su Secretario General.
Texto del acuerdo aprobado por OEA anulando la exclusión de Cuba 03/06/2009
Resolución que excluyó a Cuba de la OEA en 1962 El Universal 03/06/2009

Considero que esta determinacion de la OEA frente a Cuba solo trae cosas buenas para ambas partes. Este hecho marca una nueva era para Cuba.